El fin de 2019 está a la vuelta de la esquina y ya pensamos en el próximo año. Sin embargo, también es importante hacer balance. Una de nuestras Directoras de Grandes Cuentas, Raquel Sánchez, repasa la evolución de los viajes de incentivo. ¿Hacia dónde se dirige el sector?

“Han disminuido los viajes de incentivo, no solo la inversión sino el gasto por invitado. Con menos presupuesto en algunos casos se convierten en viajes de grupo”. Sin embargo, las perspectivas son positivas: en la mayoría de los casos están posicionados dentro de las estrategias de las compañías. “De hecho es muy importante que las marcas no solo los tengan sino que sepan diferenciarse con ellos.”

Los destinos más novedosos este año han sido Israel, Bután o Myanmar, aunque Bostwana, Colombia, Cuba, Marrakech, Estambul o Laponia han sido los más solicitados. Hay cosas que nunca cambian aunque pasen los años y “hay casos en los que se prefiere un todo incluido al Caribe, pero ahí es donde entramos nosotros para demostrar la diferencia”.

Balance de los viajes de incentivo en 2019Raquel Sánchez durante una prospección en Tanzania.

Lograr un viaje de incentivo de calidad con un presupuesto bajo siempre es un reto, algunos otros a los que se ha enfrentado Raquel han sido “suplir con nuestra capacidad, creatividad y proactividad los cambios en las relaciones con los clientes, o re organizar un viaje a África por Semana Santa en el que se duplicaron los invitados con muy poca antelación”.

 

«Los equipos están más alineados y son más multidisciplinares»

 

Raquel apuesta por la tecnología, que ha supuesto un punto de inflexión en los eventos y en los viajes de incentivo. “Las webs y apps facilitan y agilizan el registro de datos y durante el viaje ofrecen información rápida y de primera mano”. Además, las RRSS también se pueden aprovechar de forma muy positiva: “son una manera de motivar a la gente a la vez que nos ayuda a mejorar la imagen de marca, tanto del cliente como de la nuestra”.

Otra de las herramientas que utilizamos en los viajes de incentivo es el storytelling: “Hecho bien aporta mucho valor. Es importante encontrar el equilibrio, integrarlo en el viaje y las actividades y que no desmerezca al resto”.

Viaje de incentivo en New YorkViaje de incentivo a Nueva York.

Y no podemos evitar echar la vista atrás para analizar en qué sentido ha cambiado el negocio: “Antes en general se tenían menos conocimientos y se confiaba más en la agencia, por lo que se ponía más en valor nuestro trabajo. Sin embargo, han mejorado el diseño y las ideas creativas que no siempre suponen un coste. Los equipos están más alineados y son más multidisciplinares haciendo que todo tenga un sentido.

Entonces, ¿cuál es la clave para recuperar el valor de los viajes de incentivo? “Está en conseguir que se conviertan en experiencias que sorprendan. Nuestro trabajo es pensar todo con un sentido: pasando de una experiencia a otra a lo largo del viaje y yendo siempre de menos a más”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario